Calma mental III

Calma mental

Después de aquietar la mente más superficial mediante la conducta hábil se puede empezar a calmar la mente.

Samadhi:

6. Samma vayama, recta clase de esfuerzo: Rectos tipos de ejercicios para nuestra mente, dirigir la energía a crear el samadhi.

7. Samma sati, recta atención: El tipo correcto de atención, atención a la realidad de éste momento. La atención sólo es real cuando permaneces atento a la realidad de este momento tal y como se manifiesta, momento a momento. El pasado y el futuro no son reales, el primero porque lo recordamos sólo parcialmente y el segundo porque ni siquiera a sucedido. Esta realidad de ahora pertenece a tu mismo ser, a esta mente, a esta materia. Observamos la respiración, entrando, saliendo, a cada momento tal y como es; si es profunda es profunda, si es superficial es superficial, si pasa por el orificio nasal izquierdo pasa por el orificio nasal izquierdo, si pasa por el orificio nasal derecho pasa por el orificio nasal derecho, si pasa por ambos orificios pasa por ambos orificios; nada más que la realidad tal y como es. Esto nos va llevando desde una realidad más burda, más aparente, a otra cada vez más sutil. Primero se experimenta la mente y la materia, para ir más allá de la mente y la materia. Observamos que todo lo que ocurre en el campo de la mente y la materia, es algo que surge y pasa, continuamente se esta produciendo algún cambio, hay un flujo constante en movimiento, anicca, impermanencia, pero cuando pasamos de este campo ya nada surge y nada pasa. Esta verdad última, eterna, es algo que uno no puede imaginar, ni debe de hacerse una imagen de ello porque lo haya explicado un iluminado. Movernos de una realidad burda a otra más sutil, es un proceso de purificación, pero no es algo que nosotros podamos manipular. Cuando aplicas correctamente la técnica las cosas suceden por sí mismas, el dharma hará su trabajo, la naturaleza hará su trabajo. Dejemos que el dharma haga su trabajo, nosotros sólo tenemos que observar la realidad de este momento.

¿En qué consiste la realidad de este momento? La realidad de este momento consiste en observar cualquier cosa que se manifieste a cada instante, observar sin reaccionar y nada más. No hay que buscar algo que no haya y no tenemos que reaccionar ante lo que haya. No estamos esperando que suceda nada, sólo estamos ahí atentos.

Dice Henepola Gunaratana, en su libro El cultivo de la atención plena: Sati es como un espejo que refleja lo que está sucediendo en el presente exactamente en la manera en que ocurre. En su reflejo no hay ningún prejuicio. Sati es observación sin juicio, es la habilidad de la mente para observar sin crítica, para ver las cosas sin condenas ni calificativos, para no sorprenderse con nada sino para adoptar un interés objetivo en las cosas tal como se encuentran en su estado natural. Así, no surgen decisiones ni juicios porque solamente hay observación(...) Sati permite ver todas las experiencias, pensamientos y sentimientos del mismo modo. No suprime ni reprime nada(...) Es conciencia no conceptual(...) No hay análisis basado en la reflexión o la memoria sino la experiencia inmediata de lo que está sucediendo antes de que el pensamiento aparezca en el proceso de percepción(...) Es conciencia del tiempo presente, tiene lugar en el aquí y el ahora, observa lo que ocurre en el instante y permanece en el presente(...) No hay nada por lograr, solamente observación. Sati es conciencia del cambio. (pp. 150 - 153)

8. Samma samadhi, recta concentración de la mente: concentración libre de moha, libre de ignorancia, sin ilusión, sin ofuscación, sin confusión, sin imaginaciones. El objeto de nuestra concentración debe ser real, observando la realidad momento a momento, cuanto más tiempo permanezcamos conscientes de esta realidad más fuerte será nuestro samadhi. El samadhi tiene por objeto llevarnos a pañña, a la realidad. Es un camino progresivo que conduce a la meta final, por eso el objeto de concentración tiene que ser algo real. Es samma samadhi siempre que permanezcamos constantemente atentos en la zona de concentración, pero la mente puede concentrarse con ignorancia, con deseo o con rechazo, pero eso no es recta concentración. Cualquier acción física o verbal se acomete con alguna cantidad de samadhi, el ladrón que roba una cartera tiene que estar concentrado en lo que hace, pero eso no es samma samadhi. Si observamos la realidad de la respiración estamos libres de moha, ignorancia, las sensaciones están ahí pero sí puede haber deseo por mantener unas sensaciones o rechazo por otras sensaciones, para que sea samma samadhi no puede haber tampoco deseo o rechazo, sólo objetividad y ecuanimidad, si es una sensación agradable es agradable y si es una sensación desagradable es desagradable, pero sin elegir, con ecuanimidad. Y así llegaremos al campo de pañña, sabiduría, en la que purificamos la mente más allá de su superficie.

La práctica de samatha se basa en los tres últimos puntos del Noble Óctuple Sendero; recto esfuerzo, recta atención y recta concentración. Y la completación de esta práctica es la obtención de samadhi o concentración unidireccional.

Mar

Si comparamos nuestra mente con el mar, sila trabaja con la parte que corresponde a las olas, a la parte más agitada pero que todos podemos ver. La parte que está inmediatamente bajo la superficie correspondería al trabajo con la concentración o samadhi. El trabajo de pañña está relacionado con las profundidades del mar, donde el agua está más tranquila pero se encuentran los barcos hundidos; es la mente profunda que está fuera de lo que nosotros podemos percibir y ni siquiera imaginar.


LOS TRES VENENOS O LAS TRES RAÍCES DEL SUFRIMIENTO

En el budismo se enseña que todo el sufrimiento, que toda la confusión, que toda la alucinación en la que vivimos o samsara, es producido por los tres venenos. Estos son:

Moha: ignorancia,

Raga: deseo o avidez y

Dosha: rechazo o aversión.

En realidad la ignorancia comprende el deseo y la aversión; estos son los dos extremos de la ignorancia; esto me gusta y lo quiero, esto no me gusta y no lo quiero, buscando sin cesar el placer y huyendo del dolor. Pero aunque la ignorancia comprenda nuestra forma de percepción, en estas prácticas ya veremos que nos referiremos a ignorancia cuando en vez de deseo o aversión aparece el no sé o no siento.

Estas raíces se dividen a su vez en otras raíces más pequeñas, es decir, de aquí surgen todas las emociones aflictivas, de aquí procede todo el dolor y el sufrimiento. La enseñanza que da Buda cuando puso en marcha la Rueda del Dharma es hacernos conscientes de esta realidad para poder salir del sufrimiento.


CARACTERÍSTICAS ESENCIALES DE NUESTRA REALIDAD APARENTE O SAMSARA

Hay tres conceptos fundamentales que tenemos que conocer si queremos entender la realidad con la que nos enfrentamos momento a momento, estas son:

Anicca: Impermanencia, todo lo que existe tiene esta cualidad, no hay nada que no esté cambiando momento a momento, cualquier cosa por muy sólida que parezca está cambiando, está perdiendo átomos y se está desintegrando. Quizá sea fácil de entender si observamos un ramo de flores en un florero, tiene una vida muy corta. Sin embargo si observamos una mesa de madera maciza, parece que siempre está igual, de un día a otro no podemos observar ningún cambio pero se está desintegrando momento a momento; yo tengo una mesa de madera maciza que era de mi abuela, ahora no pesa casi nada, seguro que cuando se la hicieron a ella pesaba mucho; si la mantenemos sin deshacernos de ella puede durar algunas generaciones más, pero al final la mesa desaparecerá, no sus átomos que habrán pasado a formar parte de otra realidad, pero sí la mesa como tal. Esto nos lleva a la siguiente realidad.

Dukkha: Sufrimiento, Insatisfacción. El que no haya nada a lo que nos podamos agarrar, al no existir nada definitivo en el samsara, algo que no cambie, algo que sea o que nos llene para siempre crea sufrimiento. Buda decía que la esencia de la vida es dukkha. Todos nos tenemos que separar continuamente de personas o cosas que queremos. Las cosas que nos gustan se acaban y si tratamos de retenerlas eso se convertirá en sufrimiento. Una cosa por muy placentera que sea si no la soltamos en el momento adecuado se convertirá en sufrimiento. Imaginemos que nos encanta el chocolate, cuando empezamos a comerlo será un placer, pero si seguimos comiendo y comiendo y comiendo, enfermaremos y en ese momento el chocolate nos parecerá algo asqueroso, el placer se habrá convertido en sufrimiento. Una cosa buena es que las cosas que no nos gustan también cambian, no son para siempre.

Anatta: Carencia de ego. El hecho de comprobar que no existe nada que no cambie ya nos conduce a sospechar que no puede existir en nosotros algo como un ego o un alma o alguna sustancia que sea definitiva, que sea siempre la misma. Pero esta es una respuesta que nos da la lógica, nos da nuestra mente intelectual, y esto no es suficiente para poder decir que lo hemos entendido realmente. La comprobación de esta realidad viene normalmente con el desarrollo y el avance de nuestra práctica de meditación, aunque hay personas que han llegado a darse cuenta de esto de forma fortuita, pero son casos muy excepcionales.

Hemos aprendido a percibirnos como entidades separadas y, de la misma forma, pensamos que todo está separado entre sí. Pero la verdad es que todo lo que existe forma parte de lo mismo, y por lo tanto todo es influenciado por el resto, algo así como el "efecto mariposa".

"El aleteo de las alas de una mariposa se puede sentir al otro lado del mundo"
(Proverbio chino)

Todos estos conceptos que acabamos de ver son la clave para transformar una vida de sufrimiento en una vida feliz. Si comprendemos como son las cosas y las aceptamos sin rechazar lo que no nos gusta y sabiendo que no se puede retener nada, que todo está cambiando momento a momento nos quitaremos una gran carga y aprenderemos a vivir en el momento presente. Según el psicólogo estadounidense Mihaly Csikszentmihalyi, la felicidad consiste en aprender a fluir.


Fluir


BIBLIOGRAFÍA

- Discursos del retiro de diez días de Goenka.

- EL CULTIVO DE LA ATENCIÓN PLENA - Bhante Henepola Gunaratana.- Ed. Bodhi


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2 comentarios

  • Paqui L

    Me alegro que te haya gustado, pero no debes pensar que no estas a la altura, ese pensamiento es el que te limita. En la meditación no tiene ventaja el que más sabe sino el que tiene más interés.

    publicado por Paqui L Miércoles, 01 Marzo 2017 21:19 Enlace al Comentario
  • Pedro Lago Ibañez.

    Me ha gustado mucho y, como siempre, el que no esta a la altura debida soy yo. Muchas gracias.

    publicado por Pedro Lago Ibañez. Martes, 28 Febrero 2017 01:56 Enlace al Comentario

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