Acupuntura

Acupuntura

La visión que tenemos en occidente sobre la acupuntura no se ajusta al verdadero sentido que tiene dentro de la medicina tradicional china. Esto es así porque juzgamos cualquier técnica curativa a partir de las ideas previas de lo que para nosotros es la medicina, es decir, tratamos de buscar las equivalencias con nuestro propio método.

Esta técnica a principios de los años sesenta recibió mucha atención sensacionalista; los periódicos y revistas hablaban de operaciones importantes, a las que acudían cirujanos occidentales, que eran realizadas sin anestesia, sólo con la utilización de agujas de acupuntura. De ahí deriva que hayamos relacionado la acupuntura con el control del dolor. A partir de entonces se han hecho estudios para entender el mecanismo por el cual al poner una fina aguja en un punto determinado se anule o se bloquee el dolor. Últimamente también se ha extendido la utilización de la acupuntura en las terapias para superar distintas adicciones.

Una causa por la que no aceptamos esta técnica es porque pensamos que es una forma de curación tan antigua que tiene que ser poco válida, más bien se debe de tratar de una superstición, y si funciona será por el efecto placebo. Pero si se piensa así es porque se desconoce todo el complejo conocimiento que hay detrás de esta técnica. Incluso la formación que se da a los acupuntores occidentales es muy sesgada, pues se la utiliza como complemento de nuestra propia medicina, y así no es tan eficaz puesto que los métodos difieren por completo.

En esta técnica no se tiene que pensar en enfermedades ni en buscar determinados efectos, sino que se debe de tratar al individuo como a un todo que debe de estar en armonía. Cuando hay un desajuste en la energía del cuerpo, normalmente no hay solo una cosa que funcione mal, sino que hay una desarmonía que puede afectar a diversas partes.


Puntos de acupuntura

La acupuntura trata con distintos puntos o puertas, "men", situados en pequeñas depresiones de la piel, que hay en los diferentes canales de energía que recorren todo el cuerpo como una trama. Comunican todas las partes del cuerpo y, como veíamos en el artículo anterior, lo sostienen y le dan vida. En realidad la acupuntura trabaja con la parte superficial del cuerpo para afectar a todo el sistema, por lo que se utilizan los puntos situados en las parte superficiales de los doce Meridianos (puedes ver estos meridianos en los temas de las distintas Fases, en los artículos anteriores) que comunican con los órganos, más el Vaso Gobernador y el Vaso Concepción. Si las relaciones entre los órganos son armónicas, las condiciones patológicas se resuelven por sí mismas. La teoría clásica reconoce alrededor de 365 puntos de acupuntura, pero con la inclusión de puntos en las orejas y otros más recientes, el total de puntos conocidos alcanzan los 2000, aunque en la práctica no se suelen utilizar más de 150 puntos.


Agujas

Cada punto tiene un efecto terapéutico definido, y un tratamiento normal suele utilizar entre cinco y quince agujas. Las agujas de acupuntura son extremadamente finas. Las de hoy día son de acero inoxidable, estériles y desechables. La profundidad a la que penetra la aguja varía de uno o dos milímetros en la punta de los dedos, y hasta siete o diez centímetros en ciertos puntos de las nalgas. Algunos puntos cuando están mal pueden ser dolorosos y en otros sentir una corriente eléctrica que puede resultar desagradable, pero por regla general este tratamiento no suele molestar, sino más bien todo lo contrario, pues los pacientes suelen alcanzar un alto grado de relajación.


Medicina china

Como ya se ha dicho en artículos anteriores, el objetivo de todos los métodos de tratamiento en este tipo de medicina es el de reequilibrar el Yin y el Yang del cuerpo, en todos aquellos aspectos en que se haya desequilibrado: La actividad agitada por un Exceso de Qi, debe ser calmada; la Insuficiencia debe ser tonificada; las Sustancias que se acumulan de modo inadecuado deben ser drenadas; el movimiento inadecuado debe de dirigirse en la dirección correcta; el exceso de frío debe calentarse y el calor excesivo enfriarse; lo húmedo secarse y lo seco humedecerse. Es decir, los aspectos complementarios del Yin y el Yang deben estar en armonía. El médico que práctica la acupuntura, recoge todos los signos, los sintetiza y los interpreta, utilizando el enfoque de los Ocho Principios y el de las Cinco Fases. Para ello tiene en cuenta el historial del paciente: los síntomas y problemas pasados y presentes, la constitución heredada, el entorno social y natural, su forma de vida y su psicología. Y otras observaciones directas como tomarle los pulsos (en medicina china existe ocho pulsos), observar la lengua, el color del rostro o el olor.


Moxa

Otras técnicas, dentro de la medicina china, que tienen en cuenta los puntos de acupuntura y los canales para la curación son: la Moxibustión, que utiliza el calor concentrado que se genera al quemar una "moxa", formada de hojas secas y prensadas de artemisa. La Digitopuntura, en la que los puntos son activados con los dedos. El Tui Na, que es un tipo de masaje que moviliza el Qi y promueve la circulación de la sangre, mediante el contacto manual con la piel.


Shiatsu 1Shiatsu 2

Todavía hay otro tipo de masaje, el Shiatsu, que es una técnica japonesa de la segunda mitad del siglo XX. Se basa también en la medicina china, y trabaja con los Meridianos y puntos de acupuntura. En esta técnica el paciente permanece con su ropa, pues se trabaja sobre todo con estiramientos y acupresión con los dedos, codos y rodillas, dependiendo de la zona del cuerpo en la que se esté trabajando.

Se desconocen los orígenes de la acupuntura, aunque hay numerosas teorías al respecto; como que esta técnica se descubrió en el campo de batalla, donde los heridos por flechas o lanzas a veces se curaban de otras dolencias. Cosa poco probable porque la punta de una flecha o una lanza no es como una fina aguja de acupuntura, y destrozarían el punto. Otra teoría dice que estos puntos y canales se descubrieron por observación. A propósito de esto último os transcribo una historia que no tiene que ver con la medicina china pero sí con los canales de energía del cuerpo, que cuenta Alberto Villoldo en su libro Chamán, Sanador, Sabio: Hace casi veinte años, estando de visita en la ciudad de Cuzco, la capital del imperio inca, tuve la oportunidad de observar a un sanador llamado Máximo mientras trabajaba con una mujer india. La anciana padecía de asma, y sufría unos terribles ataques de tos cada vez que hacía el menor esfuerzo, como subir un tramo de escaleras. Tras los saludos y presentaciones habituales, Máximo le pidió a la mujer que se sentara y se desabrochara la blusa. Se puso a su espalda y, con el dedo índice, trazó una línea invisible a un lado de su columna vertebral. Luego se detuvo, apretó con la punta del dedo profundizando en su carne y le dio instrucciones para que se relajara. El sanador siguió trazando líneas hacia abajo por la espalda de la mujer, aplicando presión en diversos puntos, mientras la mujer se estremecía de dolor.

Máximo había estimulado los puntos exactos que se utilizan en la acupuntura para el tratamiento del asma. Tras la terapia, le manifesté mi sorpresa por ello, pero la respuesta del sanador me sorprendió aún más. Me dijo que nunca había oído hablar de la acupuntura ni de ninguno de aquellos puntos. Me explicó que había aprendido esta técnica de su abuela, que le enseñó a ver los ríos de luz o cekes por la superficie de la piel, y a masajear los puntos donde había bloqueos para que la luz pudiera fluir libremente de nuevo. Luego, sonrió y me pidió que me desvistiera dejándome sólo la ropa interior; y, con un lápiz de labios de su mujer, Anita, se puso a trazar los ríos de luz sobre mi cuerpo. Yo estaba de pie sobre la mesa del comedor, mientras Máximo me hacía una foto, cuando, de repente, Anita y sus dos hijas entraron en la sala, gritaron y salieron corriendo de la casa. Luego me enteraría de que no le impactó tanto la visión de un hombre medio desnudo, encima de la mesa del comedor, como el hecho de que hubiéramos utilizado su único lápiz de labios. Cuando volví a California, comparé las fotografías con los diagramas de los meridianos de acupuntura china, y pude comprobar que coincidían con total exactitud. Para Máximo y para otros chamanes de las Américas, los ríos de luz del cuerpo son afluentes que se introducen y extraen su sustancia de los grandes ríos luminosos que discurren por la superficie de la tierra. (pp. 62 -63)

Según dicen los autores del libro ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA: El universo del Qi, "la trama sin tejedor", y los campos y fuerzas de los físicos cuánticos están sólo a medio paso de distancia. Es muy probable que la medicina del futuro se base en la circulación de la energía o campos de luz y puede que no sea en un futuro muy lejano. Seguramente la medicina del futuro reconocerá la validez de la antigua medicina.


BIBLIOGRAFÍA

- ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA.- Harriet Beinfield y Efrem Korngold.- Ed. La liebre de marzo.

- MEDICINA CHINA. UNA TRAMA SIN TEJEDOR.- Ted J. Kaptchuk.- Ed. La liebre de marzo.

- CHAMÁN, SANADOR, SABIO.- Alberto Villoldo.- Ed. Obelisco.


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