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Práctica de las Nueve Rondas de Purificación

Canales Energéticos

Este pranayama es una práctica muy común en las tradiciones del budismo tibetano. Existen diversas variantes de la práctica, como la forma de poner los dedos (mudras), inspirar por un orificio de la nariz y espirar por el otro o inspirar y espirar por el mismo, etc. También existen diferentes niveles de profundidad. Pero la base es la misma.

El objetivo de la práctica depende de su profundidad, pero básicamente tratamos de calmar la mente, de que se vuelva más aguda, más clara y sintamos que tenemos más energía. Por eso esta práctica se suele hacer antes de meditar o al empezar unas enseñanzas.

La postura es una postura de meditación normal pero con las piernas cruzadas, no en seiza. Se puede hacer también sentado en silla y en este caso se aconseja cruzar las piernas a la altura de los tobillos.

Se colocan los dedos pulgares en la base de los dedos anulares y las palmas apoyadas en el regazo a la altura de la base de los canales (cuatro dedos debajo del ombligo). El resto es igual que en cualquier postura de meditación.

Para que la práctica sea más eficaz podemos visualizar estos tres canales energéticos con los que vamos a trabajar. Imagínalos como canales de luz. Tenzin Wangyal Rinpoche, en su libro El despertar del Cuerpo Sagrado, describe los canales de la siguiente manera: el canal central comienza cuatro dedos por debajo del ombligo, asciende en línea recta por el centro del cuerpo y se abre en la coronilla, este canal es de color azul, y el diámetro como tu pulgar. Los otros dos canales están a la derecha y a la izquierda del canal central, estos son del diámetro de tu dedo meñique y los tres se unen donde nace el canal central, cuatro dedos debajo del ombligo. El canal de la izquierda es de color rojo y el de la derecha de color blanco. Estos dos canales suben paralelos al canal central, suben por el cráneo, pasan por detrás de los ojos y cuando se acercan a la parte más alta de la cabeza se van curvando hacia delante, como si fueran unos bastones, para abrirse cada uno a una fosa nasal. El canal blanco a la fosa nasal derecha y el canal rojo a la fosa nasal izquierda.

El canal de la derecha representa la energía masculina y los medios hábiles. El canal de la izquierda representa la energía femenina y la sabiduría.

Con el dedo anular derecho presionamos la fosa nasal derecha y respiramos por la fosa nasal izquierda. Visualizamos que esta respiración va por el canal izquierdo hasta el punto de encuentro de los tres canales debajo del ombligo. Contenemos la respiración mientras cambiamos el dedo para presionar la fosa nasal izquierda. Visualiza ahora que el aire sube por el canal de la derecha, espirando lentamente al principio y con más fuerza al final de la espiración. Repite hasta un total de tres respiraciones.

Después hacemos lo mismo pero con el otro canal, empezamos presionando la fosa nasal izquierda con el dedo anular izquierdo. Hacemos lo mismo otras tres veces.

Por último respiramos por las dos fosas nasales a la vez visualizando como el aire recorre los dos canales laterales y cuando llegamos al punto de intersección de los tres canales, contenemos un momento la respiración, y espiramos lentamente mientras visualizamos o imaginamos que el aire sube por el canal central, al final de la espiración metemos un poco la tripa hacia dentro como haciendo más fuerza. Repetimos tres veces, hasta completar las nueve respiraciones.

Podemos hacer estas nueve rondas de respiración o podemos seguir repitiendo el ejercicio varias veces empezando por el principio, o hacer más repeticiones seguidas con cada canal.

Cuando tapas la fosa nasal derecha, respiras por la izquierda y sueltas el aire por la derecha, estás limpiando el canal de la derecha, estás disolviendo energía de rechazo o de aversión.

Cuando tapas la fosa nasal izquierda, respiras por la derecha y sueltas el aire por la fosa nasal izquierda, estás limpiando el canal de la izquierda, estas disolviendo energía de apego o aferramiento.

Cuando respiras por las dos fosas y la energía sale por la coronilla, estas limpiando el canal central, disolviendo energía de ignorancia.

Tenzin Wangyal dice que "Las Nueve Respiraciones purifican o limpian los tres venenos básicos: odio o ira, apego o deseo, e ignorancia. La antigua tradición cree que los tres venenos no sólo son la causa de todo sufrimiento, sino también de las enfermedades."

Aconseja que al terminar descansemos en esa apertura que se ha creado, en ese bienestar.

Lama Thubten Yeshe, que es gelugpa como S.S. El Dalai Lama, en su libro El Gozo de la Meditación Avanzada, explica los canales y dice que el derecho es rojo y el izquierdo es blanco, y dice que Lama Tsongkapa recomienda que se inspire primero por el orificio nasal derecho. Y puntualiza, no obstante si se desea enfatizar el aspecto auspicioso de la energía femenina se puede inspirar primero por el orificio nasal izquierdo y, si se quiere enfatizar el enfoque del tantra padre, se inspira primero por el orificio nasal derecho.

Si esto de los colores te crea confusión, puedes imaginarte los canales transparentes, como si fueran de cristal incoloro, pero flexibles.

Algunos maestros también enseñan a hacer esta práctica sin taparnos los orificios nasales. Se hace igual pero te imaginas que el aire va por el canal que te toque sin taparte ninguna fosa nasal. Visualizas que el aire entra o sale por un orificio aunque tú estas respirando por los dos. Esta forma es más fácil.

También podemos visualizar como al inspirar entra una luz de color verde que va desbloqueando los canales y limpiándolos, y al salir el aire imaginamos como un humo negro o gris que sale por las fosas nasales o por la coronilla. Ese humo son las impurezas o bloqueos de los canales. Y esa energía que hemos conducido hasta el canal central queda sin obstrucciones, tal y como ya es la Naturaleza de la Mente, clara y espaciosa.

RITMO ULTRADIANO EN LA RESPIRACIÓN

Algunas personas tenemos problemas a la hora de hacer esta práctica porque nos cuesta respirar por alguna fosa nasal. Se sabe que en general el aire no se mueve a través de las fosas nasales al mismo tiempo, sino que cuando una está más abierta la otra está más congestionada. Este intercambio suele durar entre una hora y media a dos horas, y está relacionado con el funcionamiento de los hemisferios cerebrales; de tal manera que cuando la fosa nasal izquierda está más abierta, el hemisferio derecho está más activo, estamos más preparados para la relajación y la creatividad; y cuando es la fosa nasal derecha la que está más abierta, domina el hemisferio izquierdo, y el cuerpo está preparado para la acción y para el análisis.

Este ejercicio nos puede ayudar a regular la respiración siempre y cuando no la forcemos. Será mucho más fácil hacerlo si previamente hemos hecho alguna práctica de relajación. Si a pesar de todo hay una fosa nasal por la que no entra nada de aire podemos despejarla acostándonos de lado, dejando arriba la fosa nasal que queramos que se descongestione y esperar un momento.

A continuación os dejo un vídeo del canal samsaraexit, que en los seis primeros minutos, S. S. el Dalai Lama explica como hacer esta práctica de Las Nueve Rondas.



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