Sábado, 30 Mayo 2015 22:06

La Dualidad o Ying Yang y el regreso al Tao

Escrito por

Wu chi

Según la filosofía china Wu chi o Wu qi o Wuji es el vacío, el estado primigenio del universo no diferenciado, la quietud, se suele representar por un círculo vacío. De aquí surgió el cambio que a su vez originó la polaridad de los opuestos, el Yin y el Yang.

La unión del Yin y el Yang como un todo indiferenciado es el Tao, que es la unidad de todas las cosas y la manera en que funciona el universo. Por lo tanto el Yin y el Yang describen una imagen de la realidad cambiante en oposición al Tao, que es la realidad que no cambia, que siempre ha sido, es y será; meta y a la vez punto de partida, simbolizado por el círculo exterior del dibujo.

 

• Una vez que desaparece la dualidad ya no tenemos forma de explicar lo que Es, y a la vez es la única posibilidad de percibir la Realidad.

• En general, se podría decir que, no hay unos métodos mejores que otros, todo depende de la persona y del momento.

• Me pregunto, ¿qué prácticas usaría San Juan de la Cruz en esa España de la Inquisición?


 

Tao "El Tao que puede conocerse no es el Tao", Tao Te King. Yin Yang

 

En el inicio del Tao Te king, Lao Tse previene de que existe un Tao permanente y un Tao que no lo es, es decir, un Tao innombrable, sin causa, sin principio y sin final, un absoluto; y el otro Tao sería como una emanación del primero, susceptible de ser comprendido, nombrado y conocido por nuestra mente. Por lo tanto lo que podemos decir corresponde al Tao impermanente, es decir, al que en realidad no es el Tao.


El Tao que puede expresarse

no es el Tao permanente.

El nombre que puede nombrarse

no es el nombre permanente.

El no-ser es principio del Cielo y de la Tierra;

el ser, de los infinitos seres es Madre.

Por eso con el permanente no-ser

se contempla la esencia escondida (del Tao);

con el permanente ser

se contemplan meros indicios del Tao.

Estos dos (no-ser y ser) tienen el mismo origen

aunque diferentes nombres;

tanto al uno como al otro puedes llamarlos misterio.

Misterio de los misterios

llave de toda mudanza.

 

Lao Tse, Tao Te Ching


El Tao es el fundamento de toda existencia. El Tao es la Madre de todos los seres. También el Tao es la Vacuidad.

La referencia escrita más antigua aparece en el I Ching (libro de las Mutaciones), escrito hacia el año 1250 a. n. e., donde podemos leer: "La incesante interacción del Cielo (Yang) y la Tierra (Yin) da forma a todas las cosas. La unión sexual del macho y la hembra da vida a todas las cosas". Un comentario en el libro de las Mutaciones indica que la interacción del Yin y el Yang se denomina Tao, y el proceso generativo que de ella resulta se denomina cambio.

"El Tao produjo al Uno, el Uno produjo al Dos, el Dos produjo al Tres, el Tres produjo todas las cosas" (Tao te king).

El significado del ideograma chino "Yin" es el de la ladera umbría de una colina. Representa la oscuridad y la pasividad, se mueve hacia abajo y hacia dentro, y sus símbolos principales son la mujer, el agua y la tierra. "Yang" es la ladera soleada de la colina, representa la luz y la actividad, se mueve hacia arriba y hacia afuera, y sus símbolos son el hombre, el fuego y el cielo.

El Yin y el Yang se interrelacionan y se complementan, dependiendo el uno del otro, cambiando de momento en momento y transformándose el uno en el otro. Por la mañana cuando sale el sol, el lado umbrío de la montaña es Yin, respecto al lado soleado que es Yang. Sin embargo, por la tarde el sol se ha trasladado y lo que era Yin ahora es Yang, y viceversa.

Todas las cosas tienen por naturaleza esta polaridad, está el día y la noche, el verano y el invierno, frío y calor, arriba y abajo, dentro y fuera. Pero una cosa será Yin o Yang con respecto a la otra. Por ejemplo, el sol con respecto a la tierra es Yang, y la tierra Yin; pero la tierra con respecto a la luna es Yang, y la luna Yin.

El bien carece de significado sin que exista un mal; la belleza no se podría encontrar si no hay fealdad. En el pensamiento occidental solo se le da valor a lo bueno, a lo bello, a lo bonito, a lo amoroso. Los aspectos malos, feos, irascibles, etc., se reprimen y se esconden. En el Tao nada es excluyente, todo lo que existe pertenece al Tao.

Vajrasattva con consorte

El punto que se pinta de distinto color en el símbolo del Yin Yang, significa que el Yin contiene algo de Yang y viceversa. El límite entre los dos, que se dibuja en forma de "S", indica que sus fronteras nunca son fijas. Y aunque el dibujo es una figura estática, debemos imaginarnos que éste símbolo está en continuo movimiento, transformándose de momento en momento. Desde el momento que uno nace ya ha empezado a morir. Desde el momento que empieza el verano vamos alcanzando el invierno. Desde el momento en que amanece vamos moviéndonos hacia el ocaso. Todo está cambiando.

Veíamos que en el origen el Uno engendra al Dos y el Dos al Tres. Parece que la lógica nos dice que el camino de vuelta será unir al Dos para llegar al Uno. Y eso es lo que tratan de decirnos las prácticas tántricas, como las del budismo tibetano.

 

El Dos es la polaridad Yin Yang, unidas por la energía del Amor, que es el Tao, y que es la energía que las une. Ese es el Tres.

La unión del Yin y el Yang es la unión de la dualidad, la unión de la conciencia que observa el mundo y el mundo que es observado; la unión del mundo interior y del mundo exterior; como se dice en el budismo, la unión de la luz con el espacio; o como decía San Juan de la Cruz, la unión del alma con Dios. En realidad esta unión es a nivel psicológico, pues no se puede unir lo que nunca se ha separado, es una cuestión de enfoque, de darse cuenta. Pero para nuestro cerebro existe la dualidad porque es su forma de entender, de percibir. Aunque una vez que desaparece la dualidad ya no tenemos forma de explicar lo que Es, y a la vez es la única posibilidad de percibir la Realidad. Como expresaba San Juan de la Cruz:

Entréme donde no supe,

y quedéme no sabiendo,

toda sciencia trascendiendo.

 

Yo no supe dónde entraba,

pero, cuando allí me vi,

sin saber dónde me estaba,

grandes cosas entendí;

no diré lo que sentí,

que me quedé no sabiendo,

toda sciencia trascendiendo.

 

De paz y de piedad

era la sciencia perfecta,

en profunda soledad,

entendida vía recta;

era cosa tan secreta,

que me quedé balbuciendo,

toda sciencia trascendiendo.

 

Estaba tan embebido,

tan absorto y ajenado,

que se quedó mi sentido

de todo sentir privado;

y el espíritu dotado

de un entender no entendiendo,

toda sciencia trascendiendo.

 

El que allí llega de vero,

de sí mismo desfallece;

cuanto sabía primero

mucho bajo le parece;

y su ciencia tanto crece,

que se queda no sabiendo,

toda sciencia trascendiendo.

 

Cuanto más alto se sube,

tanto menos se entendía

que es la tenebrosa nube

qué a la noche esclarecía;

por eso quien la sabía

queda siempre no sabiendo,

toda sciencia trascendiendo.

 

Este saber no sabiendo

es de tan alto poder,

que los sabios arguyendo

jamás le pueden vencer;

que no llega su saber

a no entender entendiendo,

toda sciencia trascendiendo.

 

Y es de tan alta excelencia

aqueste sumo saber,

que no hay facultad ni sciencia

que la puedan emprender;

quien se supiere vencer

con un no saber sabiendo,

irá siempre trascendiendo.

 

Y si lo queréis oír,

consiste esta suma sciencia

en un subido sentir

de la divinal Esencia;

es obra de su clemencia

hacer quedar no entendiendo,

toda sciencia trascendiendo.


San Juan de la Cruz 1542-1591

La persona interesada en llegar ahí busca. Y encuentra diferentes métodos y prácticas. En general, se podría decir que no hay unos métodos mejores que otros, todo depende de la persona y del momento. Lo importante es no dejarse atrapar por el método en sí, hay que apelar a la Cordura Primordial, como dice Chögyan Trungpa:

"Es el camino mismo el que nos sirve constantemente de inspiración y no, como en el caso del burro y la zanahoria, las promesas con respecto a lo que vamos a lograr."

Me pregunto, ¿qué prácticas usaría San Juan de la Cruz en esa España de la Inquisición? Aparentemente la oración y la contemplación. Puede haber muchos métodos, pero lo principal es la inspiración y el anhelo que sientes por estar ahí, esa tercera fuerza o energía que surge, que es como estar enamorados y saberse correspondido, ¿quién puede parar eso?

 

 

Samantavadra con consorte

POESIAS DE SAN JUAN DE LA CRUZ

 

La Noche Oscura

 

En una noche oscura

con ansias, en amores inflamada,

¡oh dichosa ventura!,

salí sin ser notada,

estando ya mi casa sosegada.

 

A oscuras y segura,

por la secreta escala, disfrazada,

¡Oh dichosa ventura!,

a oscuras y en celada,

estando ya mi casa sosegada.

 

En la noche dichosa

en secreto, que nadie me veía,

ni yo miraba cosa,

sin otra luz y guía,

sino la que en el corazón ardía.

 

Aquesta me guiaba

más cierto que la luz del mediodía,

adonde me esperaba,

quien yo bien me sabía,

en parte donde nadie parecía.

 

¡Oh Noche que guiaste!,

¡Oh noche amable más que la alborada!

¡Oh noche que juntaste

Amado con amada,

amada en el Amado transformada!

 

En mi pecho florido

que entero para él sólo se guardaba,

allí quedó dormido,

y yo le regalaba,

y el ventalle de cedros aire daba.

 

El aire de la almena,

cuando yo sus cabellos esparcía,

con su mano serena

en mi cuello hería,

y todos mis sentidos suspendía.

 

Quedéme y olvidéme,

el rostro recliné sobre el Amado,

cesó todo y dejéme,

dejando mi cuidado

entre las azucenas olvidado.

 

Canciones entre el Alma y el Esposo

 

ESPOSA

¿Adónde te escondiste,

Amado, y me dejaste con gemido?

Como el ciervo huiste

habiéndome herido;

salí tras Ti clamando, y eras ido.

 

Pastores, los que fuerdes

allá, por las majadas al otero,

si por ventura vierdes

aquel que yo más quiero,

decidle que adolezco, peno y muero.

 

Buscando mis amores,

iré por esos montes y riberas,

ni cogeré las flores,

ni temeré las fieras,

y pasaré los fuertes y fronteras.

 

PREGUNTA A LAS CRIATURAS

¡Oh bosques y espesuras,

plantadas por la mano del Amado!

¡Oh prado de verduras,

de flores esmaltado,

Decid si por vosotros ha pasado!

 

RESPUESTA DE LAS CRIATURAS

Mil gracias derramando,

pasó por estos sotos con presura,

y yéndolos mirando,

con sola su figura

vestidos los dejó de su hermosura.

 

ESPOSA

¡Ay, quién podrá sanarme!

Acaba de entregarte ya de vero;

no quieras enviarme

de hoy más ya mensajero,

que no saben decirme lo que quiero.

 

Y todos cuantos vagan,

de Ti me van mil gracias refiriendo,

y todos más me llagan,

y déjame muriendo

un no sé qué que quedan balbuciendo.

 

Mas ¿cómo perseveras,

oh vida, no viviendo donde vives,

y haciendo porque mueras

las flechas que recibes,

de lo que del Amado en ti concibes?

 

¿Por qué, pues has llagado

aqueste corazón, no le sanaste?

Y pues me le has robado,

¿por qué así le dejaste,

y no tomas el robo que robaste?

 

Apaga mis enojos,

pues que ninguno basta a deshacellos,

y véante mis ojos,

pues eres lumbre de ellos,

y sólo para Ti quiero tenellos.

 

Descubre tu presencia,

y máteme tu vista y hermosura;

mira que la dolencia

de amor, que no se cura

sino con la presencia y la figura.

 

¡Oh cristalina fuente,

si en esos tus semblantes plateados

formases de repente

los ojos deseados,

que tengo en mis entrañas dibujados!

Apártalos, Amado,

que voy de vuelo.

 

ESPOSO

Vuélvete, paloma,

que el ciervo vulnerado

por el otero asoma,

al aire de tu vuelo, y fresco toma.

 

ESPOSA

Mi Amado, las montañas,

los valles solitarios nemorosos,

las ínsulas extrañas,

los ríos sonorosos,

el silbo de los aires amorosos.

 

La noche sosegada

en par de los levantes del aurora,

la música callada,

la soledad sonora,

la cena que recrea y enamora.

 

Cazadnos las raposas,

que está ya florecida nuestra viña,

en tanto que de rosas

hacemos una piña,

y no parezca nadie en la montiña.

 

Detente, Cierzo muerto,

ven, Austro,que recuerdas los amores,

aspiras por mi huerto,

y corran tus olores,

y pacerá el Amado entre las flores.

 

¡Oh ninfas de Judea,

en tanto que en las flores y rosales

el ámbar perfumea,

morá en los arrabales,

y no queráis tocar nuestros umbrales!

 

Escóndete, Carillo,

y mira con tu haz a las montañas,

y no quieras decillo;

mas mira las compañas

de la que va por ínsulas extrañas.

 

ESPOSO

A las aves ligeras,

leones, ciervos, gamos saltadores,

montes, valles, riberas,

aguas, aires, ardores

y miedos de las noches veladores:

 

Por las amenas liras,

y cantos de sirenas os conjuro,

que cesen vuestras iras,

y no toquéis al muro,

porque la Esposa duerma más seguro.

 

Entrándose ha la Esposa

en el ameno huerto deseado,

y su sabor reposa,

el cuello reclinado

sobre los dulces brazos del Amado.

 

Debajo del manzano,

allí conmigo fuiste desposada,

allí te di la mano,

y fuiste reparada

donde tu madre fuera vïolada.

 

ESPOSA

Nuestro lecho florido,

de cuevas de leones enlazado,

en púrpura tendido,

de paz edificado,

de mil escudos de oro coronado.

 

A zaga de tu huella

las jóvenes discurren al camino

al toque de centella,

al adobado vino,

emisiones de bálsamo divino.

 

En la interior bodega

de mi Amado bebí, y cuando salía

por toda aquesta vega,

ya cosa no sabía;

y el ganado perdí que antes seguía.

 

Allí me dio su pecho,

allí me enseñó ciencia muy sabrosa,

y yo le di de hecho

a mí, sin dejar cosa,

allí le prometí de ser su esposa.

 

Mi alma se ha empleado,

y todo mi caudal en su servicio;

ya no guardo ganado,

ni ya tengo otro oficio,

que ya sólo en amar es mi ejercicio.

 

Pues ya si en el ejido

de hoy más no fuere vista ni hallada,

diréis que me he perdido;

que andando enamorada,

me hice perdidiza, y fui ganada.

 

De flores y esmeraldas,

en las frescas mañanas escogidas,

haremos las guirnaldas,

en tu amor florecidas,

y en un cabello mío entretejidas.

 

En sólo aquel cabello

que en mi cuello volar consideraste,

mirástele en mi cuello,

y en él preso quedaste,

y en uno de mis ojos te llagaste.

 

Cuando tú me mirabas

su gracia en mí tus ojos imprimían;

por eso me adamabas,

y en eso merecían

los míos adorar lo que en Ti vían.

 

No quieras despreciarme,

que si color moreno en mí hallaste,

ya bien puedes mirarme,

después que me miraste,

que gracia y hermosura en mi dejaste.

 

ESPOSO

La blanca palomica

al arca con el ramo se ha tornado,

y ya la tortolica

al socio deseado

en las riberas verdes ha hallado.

 

En soledad vivía,

y en soledad ha puesto ya su nido,

y en soledad la guía

a solas su querido,

también en soledad de amor herido.

 

ESPOSA

Gocémonos, Amado,

y vámonos a ver en tu hermosura

al monte o al collado

do mana el agua pura;

entremos más adentro en la espesura.

 

Y luego a las subidas

cavernas de la piedra nos iremos,

que están bien escondidas,

y allí nos entraremos,

y el mosto de granadas gustaremos.

 

Allí me mostrarías

aquello que mi alma pretendía,

y luego me darías

allí, tú, vida mía,

aquello que me diste el otro día:

 

El aspirar del aire,

el canto de la dulce Filomena,

el soto y su donaire,

en la noche serena

con llama que consume y no da pena.

 

Que nadie lo miraba,

Aminadab tampoco parecía,

y el cerco sosegaba,

y la caballería

a vista de las aguas descendía.

 


BIBLIOGRAFIA:

- ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA. Harriet Beinfield y Efrem Korngold.

- EL TAO DE LA SALUD, EL SEXO Y LA LARGA VIDA. Daniel Reid.

- LOCA SABIDURÍA. Chögyam Trungpa.

- OBRAS DE SAN JUAN DE LA CRUZ.

- Imágenes de Internet.


Visto 885 veces

Deja un comentario

Asegúrate de llenar la información requerida marcada con (*). No está permitido el código HTML. Tu dirección de correo NO será publicada.

Autora

  • Monitora de Chi Kung para la salud.…

Buscar en el blog

Artículos

Suscribirse

Introduce tu dirección de correo para recibir los últimos artículos publicados:

 

Síguenos


Dragon comentarios bienvenida


En "El camino del dragón" utilizamos cookies para mejorar la navegación por el blog. Para más información sobre las cookies pulsar en el siguiente enlace Saber más.

Al utilizar este sitio, estás aceptando el uso de cookies. Aceptar