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Mahamudra II

Tilopa


EL CANTO DEL MAHAMUDRA DEL GANGES (de Tilopa)

Mahamudra está más allá de las palabras,
Mahamudra está más allá de todos los símbolos,
pero para ti, Naropa, de tan buena fe y leal,
esto hay que decir: El vacío no necesita soporte;
Mahamudra reposa en la nada.

Sin hacer esfuerzo alguno,
sino permaneciendo suelto y natural,
uno puede romper el yugo,
logrando así la libertad.

Si al fijar la mirada en el espacio uno no ve nada,
si entonces con la mente se observa la mente,
uno destruye las diferencias y alcanza el estado del Buda.

Las nubes que vagan por el cielo
no tienen raíces, no tienen hogar;
tampoco los tienen los diferentes pensamientos
que flotan en la mente.

Una vez que se ve la Esencia de la Mente,
cesa toda distinción.

Se forman en el espacio contornos y matices de color,
pero éste no es teñido ni por el negro, ni por el blanco.

De la Esencia de la Mente surgen todas las cosas,
pero esta Esencia no se mancha ni con virtudes ni con vicios.

La oscuridad de siglos es incapaz
de velar el sol radiante;
incapaces son los largos kalpas del Samsara
de ocultar la luz brillante de la Mente misma.

Aunque se empleen palabras para explicar el Vacío,
su verdadera naturaleza nunca puede expresarse.


Aunque decimos «la Mente es una luz brillante»,
está más allá de todas las palabras y símbolos.

Aunque la mente sea vacía en esencia,
abarca y contiene todas las cosas.

No hagas nada con el cuerpo excepto relajarte;
cierra firme la boca y observa silencio;
vacía tú mente y no pienses en nada.

Afloja tu cuerpo como un bambú hueco y desahógate.

Ni dando ni tomando, haz que tu mente también descanse.

Mahamudra es como una mente que no se apega a nada.

Practicando de esta manera, en el curso del tiempo,
alcanzarás el nirvana de los Budas.

La práctica de mantras y paramita,
la instrucción de los sutras y preceptos,
y la enseñanza de las escuelas y escrituras,
no aportarán la realización de la Verdad innata.

Pues si la mente al perseguir una meta
se llena de algún deseo,
esto sólo oculta la luz.

Aquel que observa los preceptos tántricos pero discrimina,
está traicionando el espíritu de samaya.

Detén toda actividad, abandona todo deseo,
deja que los pensamientos surjan y se desvanezcan,
cosa que harán como quieran, como las olas del mar.

Aquel que nunca lucha en contra de la impermanencia
y no viola el principio de la discriminación,
éste mantiene puros los preceptos tántricos.

Aquel que abandona la avidez y no se aferra a esto ni aquello,
él percibe el verdadero significado de las escrituras.

En Mahamudra todos los errores de la ignorancia son quemados;
en Mahamudra uno se libera de la cárcel de este mundo.

Esta es la suprema antorcha del Dharma.


Aquellos que no lo creen, se equivocan
siempre girando en la rueda de la pena y la tristeza.

Para esforzarse en el camino de la liberación
uno debe confiar en un gurú.

Cuando tu mente recibe su bendición,
la emancipación está al alcance de la mano.

¡Ay!, todas las cosas en este mundo carecen de significado;
no son más que semillas de dolor.

Las pequeñas enseñanzas conducen a actos;
uno debe seguir únicamente las grandes enseñanzas.

Trascender la dualidad es la noble perspectiva.

Conquistar las distracciones es la práctica soberana.

El sendero de la no práctica es el camino de todos los budas.

El que camina por este sendero llega a ser un Buda.

Efímero es este mundo; sustancia no tiene alguna;
es igual que las sombras y los sueños.

Renuncia a él y abandona tus vínculos,
zanja tus ataduras de avidez y aversión
y medita en los bosques y montañas. Si sin esfuerzo alguno,
permaneces descansando en el estado natural,
pronto conquistarás Mahamudra, y alcanzarás lo inalcanzable
Corta la raíz de un árbol y las hojas se marchitarán;
corta la raíz de tu mente y el samsara caerá.

La luz de cualquier lámpara aleja en un instante
las tinieblas de largos kalpas;
con sólo un destello, la potente luz de la Mente
fundirá el velo de la ignorancia.

Todo aquel que se apega a la mente
no ve la verdad de lo que está más allá de la mente.

El que se esfuerza en practicar el Dharma,
no descubre la verdad más allá de la práctica.

Para conocer lo que está
más allá de la mente y la práctica
uno debe cortar limpiamente a través de la raíz de la mente
y mirar al desnudo.

De esta manera uno debe zanjar todas las diferencias
y quedarse completamente tranquilo.

Uno no debe aceptar ni rechazar,
sino permanecer en el estado natural, pues Mahamudra
está más allá de toda aceptación o rechazo.

Como quiera que Alaya no es nacido,
nadie puede obstruirlo ni mancharlo;
afincándote en el terreno del no nacido,
todas las apariencias se disolverán dentro del Dharmata
y la voluntad egoísta y el orgullo se reducirán a nada.

El supremo entendimiento
trasciende todo esto o aquello.

La acción suprema
comprende grandes recursos sin apego.

El supremo logro
consiste en realizar la inmanencia sin expectativas.

Al principio un yogui siente que su mente
se desploma como una catarata;
a medio camino, igual que el río Ganges,
fluye lento y pausado;
al final es como un inmenso océano
donde las luces de hijo y madre se funden en uno.



BIBLIOGRAFÍA

- CANTOS DE MILAREPA. Su título en inglés es: THE HUNDRED THOUSAND SONGS OF MILAREPA, traducción que hizo C. C. Chang de la obra original en tibetano. Traducido del inglés al español por Mila Grubum.


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